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La Revolución contra el racismo

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Por Y P Fernández

Nunca como hoy se han debatido tanto en Cuba los temas del racismo de modo tan recurrente. Acuciosos investigadores, activistas, miembros de organizaciones sociales y dirigentes políticos han conformado grupos de trabajo, realizado eventos, publicado libros y promovido conmemoraciones tan trascendentales como el bicentenario de la conspiración de José Antonio Aponte y el centenario de la masacre de los Independientes de Color.

Ello se inscribe en un contexto de liberación continental, que abarca no solo las independencias políticas y económicas, sino también el respeto y la defensa de las minorías, como sujetos de derecho. Al decir del filósofo cubano Fernando Martínez Heredia: “La resistencia, la rebeldía y el proyecto de la América nuestra resultaban opuestos incluso a los fundamentos ideales burgueses de la civilización como misión patriarcal colonial de las potencias, y a su racismo ‘científico’, que eran dominantes hace un siglo en el mundo espiritual y de las ideas”.

Si tomamos por ejemplo solamente algunas de las acciones realizadas en Cuba en el último quinquenio, se hace evidente que este es un tema cuya discusión ha ido cobrando cada vez mayor fuerza y profundidad en nuestro país. En el 2008 se creó la Comisión para Celebrar el Centenario del Partido Independiente de Color (PIC). Luego de esa acción iniciática, la revista Caminos, del Centro Memorial Martin Luther King, publicó un dossier —posteriormente reproducido en Internet por La Jiribilla— para recordar la impronta dejada por el PIC y las luchas reivindicativas de negros y mulatos en la historia y la vida pasada y presente de la nación cubana. Los textos de esa selección, junto con otros, fueron incluidos en una antología homónima, también editada por el Centro Memorial.

En 2011, a propósito de la declaración de la ONU como Año Internacional de los Afrodescendientes, se celebraron en nuestro país eventos significativos, entre los que cabe citar el Seminario Cuba y los Afrodescendientes en América, organizado por el Instituto de Investigaciones Culturales Juan Marinello, en el que se discutió la problemática desde una perspectiva latinoamericana y caribeña.

Sin lugar a duda, por su impacto, lo más relevante de ese año fue la inclusión del tema de la lucha contra los prejuicios raciales en el máximo órgano legislativo, la Asamblea Nacional del Poder Popular, que auspició una histórica audiencia pública en Matanzas y llevó al seno de una de sus comisiones el tema durante el último período de sesiones de 2011.

La Articulación Regional Afrodescendiente revitalizó sus redes y alianzas en La Habana en septiembre de 2012. Su capítulo cubano funciona como un escenario dual: discute y condena el racismo en el ámbito de la sociedad civil y promueve propuestas para enfrentarlo desde la educación, la cultura, los medios de comunicación y otras áreas.

En la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) funciona la comisión José Antonio Aponte. Esta organización, junto con otras, promovieron un gran número de actividades con motivo de celebrarse el Año de los Afrodescendientes y han acogido la iniciativa propuesta en eventos internacionales de dedicar un decenio a la exaltación de las culturas africanas y a la visibilización de los descendientes del continente negro, de sus demandas y sus luchas.

La 21 Feria Internacional del Libro estuvo dedicada a los Pueblos del Caribe y la edición 22 tuvo como país invitado de honor a Angola. La fuerte presencia que tuvieron las culturas y los grupos afrodescendientes en estas dos FIL son imposibles de obviar.

El mismo término afrodescendiente, que se veía hasta hace poco con ojeriza, ha entrado ampliamente en uso en la academia y en el lenguaje de los muchos negros y los muchos blancos que analizan estos asuntos y desarrollan iniciativas contra el racismo y la discriminación.

El texto publicado por The New York Times, se aparta del consenso al que han arribado los investigadores cubanos más serios y que constituye un fundamento importante del esfuerzo que hace Cuba, su gobierno y la sociedad civil para combatir el racismo: la Revolución ha trabajado intensamente en estos 54 años para eliminar el racismo, pero no ha conseguido hasta hoy superar la desventaja histórica, secular, consecuencia de siglos de dominación.

El propio líder de la Revolución, Fidel Castro, así lo explicaba en su entrevista con Ignacio Ramonet aparecida bajo el título de Cien horas con Fidel: “Todo revolucionario sabe que, entre los más crueles sufrimientos que afectan a la sociedad humana, está la discriminación racial”.

“La esclavitud, impuesta a sangre y fuego a hombres y mujeres arrancados de África, reinó durante siglos en muchos países de este hemisferio, entre ellos Cuba. En nuestra patria fue abolida hace 120 años, en 1886, aunque solo lo fuera formalmente. Los hombres y mujeres sometidos a ese abominable sistema continuaron viviendo durante casi tres cuartos de siglo más como obreros aparentemente libres en barracones y chozas de campos y ciudades, donde familias numerosas disponían de una sola habitación, sin escuelas ni maestros, ocupando los trabajos peor remunerados hasta el triunfo de la Revolución”.

Más adelante, en el mismo capítulo, Fidel reconocía que a inicios de la Revolución, “Éramos entonces lo suficientemente ingenuos como para creer que establecer la igualdad total y absoluta ante la ley ponía fin a la discriminación. Porque hay dos discriminaciones, una que es subjetiva y otra que es objetiva”.

Y explicita: “Aun en sociedades como la de Cuba, surgida de una revolución social radical donde el pueblo alcanzó la plena y total igualdad legal y un nivel de educación revolucionaria que echó por tierra gran parte del componente subjetivo de la discriminación, esta existe todavía de otra forma. La califico como discriminación objetiva, un fenómeno asociado a la pobreza y a un monopolio histórico de los conocimientos.

“La Revolución, más allá de los derechos y garantías alcanzados para todos los ciudadanos de cualquier etnia y origen, no ha logrado el mismo éxito en la lucha por erradicar las diferencias en el status social y económico de la población negra del país. Los negros no viven en las mejores casas, se les ve todavía desempeñando trabajos duros y a veces menos remunerados, y son menos los que reciben remesas familiares en moneda exterior que sus compatriotas blancos.

“Pero estoy satisfecho de lo que estamos haciendo al descubrir causas que, si no se lucha resueltamente contra ellas, tienden incluso a prolongar la marginación en generaciones sucesivas”. Esta reflexión se hacía en el año 2006, cuando el mundo no vivía aún la profunda crisis económica que sufre hoy, situación que torna más difícil cualquier acción de índole económica que pretenda resolver las diferencias sociales en nuestro país.

El tema forma parte de los objetivos del Partido Comunista de Cuba, aprobados en su I Conferencia, que insisten en la necesidad de “abrir cauce a legítimas aspiraciones individuales y colectivas; y enfrentar prejuicios y discriminaciones de todo tipo que aún persisten en el seno de la sociedad” y entre otras acciones pretende estimular “la promoción de mujeres, negros, mestizos y jóvenes a cargos principales, sobre la base del mérito y las condiciones personales”.

En el texto publicado por Roberto Zurbano en el periódico más leído en los EE.UU. ha desconocido estos antecedentes, muy frescos en la memoria de los entendidos, al aceptar las reglas del New York Times. Ese periódico no publica usualmente nada que favorezca la imagen de la gestión del gobierno cubano o exalte de alguna manera los valores de la sociedad cubana del presente. Es su interés señalar a la Revolución cubana como la causa de todos nuestros problemas y desconoce entonces las raíces históricas de la problemática.

La actual crisis mundial incide en nuestra economía y las políticas para superarla exigen nuevas medidas y proyecciones. Ello influye de manera más directa en algunos sectores de nuestra población pero atañe a toda la sociedad. Ese es uno de los desafíos que tenemos ante nosotros.

Zurbano, hijo de esta Revolución, minimiza las transformaciones económicas realizadas en los últimos tiempos en Cuba, al punto que cualquier lector poco informado podría incluso preguntarse su pertinencia. Usa, por primera vez desde que lo leemos, el lenguaje común a la maquinaria propagandística anticubana, en varios de los pasajes del trabajo.

A pesar de que reconoce el trabajo realizado por la Revolución en el enfrentamiento a la discriminación racial en los tempranos 60 y luego en los 80, y afirma que en la actualidad hay más maestros y diputados negros en la Asamblea Nacional, Zurbano desprecia, a pesar de ser uno de sus protagonistas, el trabajo que hacen hoy muchos de sus compatriotas para eliminar definitivamente el racismo.

A la ya difícil tarea de luchar contra el racismo y de adoptar medidas efectivas para superarlo, Zurbano ha añadido otro frente. Ahora, la lucha por la igualdad racial tendrá que contar con la eventualidad de una fisura en el ideario y la acción de los mejores cubanos. Y la fisura les ha hecho un favor a los enemigos de la Revolución, a los mismos que no tienen el menor interés en que resolvamos nuestros problemas, el del racismo entre ellos. Claro que estamos dispuestos a discutir, entre nosotros, todos los asuntos que nos atañen, pero en el futuro, habría que seleccionar mejor los escenarios.

(Tomado de La Jiribilla)

Se han publicado 8 comentarios



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  • Pombo dijo:

    Zurbano nunca ha tocado ni va a tocar jamás temas muy sensibles sobre el susodicho racismo,en Cuba hay buenas persona y malas personas,en Cuba hay delincuentes y personas cumplidoras en esencia de la ley,en Cuba hay jóvenes que junto a sus padres se esfuerzan y llegan a la universidad y otros no,en Cuba hay quienes trabajan y otros viven del trabajo de los demás,en Cuba hay quienes reúnen 500 cuc para llenarse la boca de oro y otros lo reunen para mejorar sus condiciones de vivienda,en Cuba hay quienes trabajan en una bodega y te timan con el peso,venden viandas por la calle y te timan en la pesa hay quienes con ese dinero se hacen un santo que les cuesta 20 000 cup y otros compran un colchón para su hijo…Ya Zurbano lleva demasiado tiempo exhacerbando un racismo que le sale a flor de piel y que en el fondo al parecer hay un infeliz fin de dividir a los cubanos,si aunque sea en el subconciente es así macabro fin

    • katana dijo:

      es que zurbano es racista.

  • Aida dijo:

    Debían publicar el artículo del New York Times para poder opinar con conocimiento de causa, es igual siempre, aparece una respuesta que entendemos solo en parte, gracias

    • Ida dijo:

      Aida: este es el artículo. Y no es igual que siempre, lo han publicado varios períodicos cubanos.

      Roberto Zurbano: ‘Para los negros cubanos, la revolución no ha comenzado’
      DDC | Madrid | 25 Mar 2013 – 6:29 pm. | 51

      El director del Fondo Editorial de Casa de las Américas critica la incapacidad del Gobierno para revertir el racismo en la Isla y las desventajas de los negros para beneficiarse de las reformas.

      Los resultados para los cubanos de las medidas económicas puestas en marcha por el Gobierno de Raúl Castro “dependen del color de la piel”, denunció el crítico y ensayista de la Isla Roberto Zurbano en un artículo publicado este fin de semana en el diario estadounidense The New York Times .

      “Los cambios son las últimas noticias que salen de Cuba, aunque para los afrocubanos como yo son más un sueño que una realidad”, dijo Zurbano y calificó de ridículas algunas de las prohibiciones eliminadas, como las de hospedarse en un hotel, comprar un teléfono celular, vender la casa o el auto y viajar al exterior.

      “El sector privado de la Isla disfruta ahora de cierto grado de liberación económica, pero los negros no están bien posicionados para sacar ventaja de ello”, advirtió y criticó que en sus 54 años en el poder el Gobierno cubano haya sido “incapaz de superar” el racismo.

      Zurbano, director del Fondo Editorial de la Casa de las Américas, recordó que el llamado Período Especial y las medidas que tomó el Gobierno para intentar paliarlo profundizaron diferencias dentro de la sociedad cubana.

      Para frenar el malestar, el Gobierno ordenó la economía en dos sectores: uno para los negocios privados y las empresas extranjeras, cuyos trabajadores consiguieron el acceso a divisas, y otro estatal, que mantuvo el viejo orden socialista y en el cual los empleados ganan el equivalente a 20 dólares al mes, explicó.

      “La diferencia económica creó dos realidades contrastantes que persisten hoy. La primera es la de los cubanos blancos, que han movilizado sus recursos para entrar en una nueva economía impulsada por el mercado y cosechar los beneficios de un socialismo supuestamente más abierto. La otra es la de la pluralidad de los negros, que es testigo de la muerte de la utopía socialista”, señaló.

      Zurbano ejemplificó otras diferencias entre la población blanca y negra de la Isla. “La mayor parte de las remesas provenientes del exterior —principalmente de Miami, el centro neurálgico de la comunidad de exiliados, en su mayoría blanca— va a los cubanos blancos”, mencionó.

      Además, los blancos “tienden a vivir en las mejores casas, que pueden ser fácilmente convertidas en restaurantes o alojamientos (para turistas), el tipo más común de negocios privados en Cuba”.

      “Los negros tienen menos bienes y dinero, y también tienen que lidiar con el racismo generalizado”, añadió el ensayista. “No hace mucho era común que los gerentes de los hoteles, por ejemplo, contrataran solo a personal blanco para no herir la supuesta sensibilidad de clientes europeos”, indicó.

      “Este tipo de racismo flagrante se ha vuelto menos aceptable socialmente, pero los negros siguen lamentablemente poco representados en el turismo —probablemente el sector más lucrativo de la economía— y están lejos de los blancos en cuanto a negocios propios”, dijo.

      Zurbano consideró que “el racismo ha estado oculto y se ha reforzado en Cuba en parte porque no se habla de él”.

      “El Gobierno no ha permitido que los perjuicios raciales sean debatidos o confrontados política o culturalmente. En lugar de esto, a menudo ha pretendido que no existen”. Criticó.

      En pasadas décadas, “poner en duda el grado de progreso racial era equivalente a un acto contrarrevolución. Esto hizo imposible señalar lo obvio: es racismo está vivo y saludable”, afirmó.

      “Ahora, en el siglo XXI, se ha hecho evidente que la población negra está insuficientemente representada en universidades y en las esferas de poder económico y político, y sobrerrepresentada en la economía sumergida, el ámbito penal y los barrios marginales”, señaló el ensayista

      Dijo tener esperanza de que para 2018, cuando Raúl Castro ha dicho que dejará el poder, “el movimiento antirracista de Cuba haya crecido legal y logísticamente, y pueda traer soluciones prometidas desde hace tanto y esperadas por los cubanos negros”.

      “Un importante primer paso sería conseguir finalmente un conteo oficial preciso de los afrocubanos”, opinó Zurbano. “La población negra en Cuba es mucho mayor que reflejada en los números de los censos recientes. El número de negros en las calles socava, de la forma más obvia, el fraude numérico que nos sitúa en menos de una quinta parte de la población”, denunció.

      “El final del Gobierno de los Castro significará el fin de una era en la política cubana”, dijo Zurbano. “No es realista esperar un presidente negro, dada la insuficiente conciencia racial en la Isla. Pero en el momento en que Raúl Castro abandone su oficina, Cuba será un lugar muy diferente”.

      “Solo podemos esperar que mujeres, negros y jóvenes sean capaces de ayudar a llevar la nación hacia una mayor igualdad de oportunidades y el logro de una ciudadanía plena para los cubanos de todos los colores”, concluyó.

    • jorge ignacio diaz dijo:

      Aida
      el artículo lo puedes leer en este enlace
      http://www.lajiribilla.cu/2013/n621_03/new_york_times.htm

  • Francisco Rivero dijo:

    Desearia adjuntar a este tema de Sociedad, el enlace electronico del sitio ” La Jiribilla ” de la Cultura de Cuba donde el Profesor Esteban Morales Dominguez escribe su consideraciones sobre este asunto.
    Estimo que es de interes a leer.

    http://www.lajiribilla.cu/articulo/4159/la-revolucion-cubana-comenzo-en-1959

    Un saludo cordial

  • OMAR CRESPO PÉREZ dijo:

    SERÍA MUY INTERESANTE QUE SE PUBLICARA EL CURRICULUM VITAE DE ROBERTO ZURBANO, SU TRAYECTORIA, COMO LLEGÓ A LOS CARGOS INTELECTUALES QUE POSEE, DONDE NACIÓ, CÓMO VIVE. EL AÑO DE SU NACIMIENTO. LOS VIAJES AL EXTRANJERO, ETC.
    ESO AYUDARÍA A CONOCER MÁS SOBRE SU PENSAMIENTO.
    ¿CON QUÉ VIRTUDES LLEGÓ A SUS RESPONSABILIDADES?
    NO ES PARA HACER LEÑA DEL ÁRBOL CAÍDO, ES PARA PODER EVALUAR A CIENCIA CIERTA UNA ACTUACIÓN QUE DEJA MUCHO QUE DESEAR.
    NO PODEMOS OLVIDAR LOS VALORES: DECORO, DIGNIDAD, HONESTIDAD, HUMILDAD, PATRIOTISMO, ANTIMPERIALISMO.
    AL IMPERIALISMO NI UN TANTICO ASÍ (CHE). AL NEW YORK TIMES, NADA.
    RECORDEMOS VINDICACIÓN DE CUBA DE JOSÉ MARTÍ.

  • Calixto Massó Bizet dijo:

    Es difícil entender el no racismo cuando los medios de comunicación ponen en duda esta situación es muy difícil ver a un actor negro en el papel de galán, el último que yo recuerde fue en el Viejo Espigón hace bastante tiempo, séle reserva papeles de esclavos, delincuente o deportistas, de lo contrario no aparecen en las novelas, ¿Hay criterios en los medios de que los negros no son telegénicos? Esto dignificaría que África tendría que importar sus locutores y actores.
    Es necesario que en los medios séle de mas espacios a los negros, a la visión que tiene el negro de sí mismo como se ve en la sociedad actual eliminando la visión paternalista y compasiva que hace más daño que el racismo más feroz. Los movimientos de negritud, la cultura negra no solo relacionada con la religión debe tener un espacio en los medios de difusión.
    Es cierto que a cualquier profesional negro séle hace más difícil acceder a cargos de dirección de cualquier instancia pues lo podemos apreciar en el espectro político e institucional del país inclusive en aquellas zonas del país en que la población es mayoritariamente negra como Santiago de Cuba y Guantánamo.
    En los barrios marginales es mayoritaria la población negra, creo que la Revolución a hecho mucho por los negros, pero queda mucho por hacer que no se puede dejar a la voluntad de los seres humanos, ni ha su toma de conciencias, puestos aspectos evolucionan con lentitud y los que alguna vez hemos padecido este flagelo sabemos que es muy difícil enfrentarse a el unos no quieren conocer que existe, otros se hacen los desentendidos cambiándole el sentido a las cosas y otros te tratan de callar y muchos te dejan solo.

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