Elecciones en Cuba: el antes y el ahora
No son muchos los extranjeros que comprenden por qué el más reciente sufragio general en Cuba fue considerado un gran éxito cuando resultó en la aprobación de todos los candidatos.
Cuando triunfó la revolución cubana en enero de 1959, había en las masas identificadas con la revolución victoriosa una clara conciencia, prácticamente unánime, acerca de las cosas que habría que demoler.
Entre ellas estaba el sistema electoral.
El de Cuba era un sistema electoral que se anunciaba como copia al carbón del estadounidense, aunque en verdad era una parodia de éste.
Se había implantado tras el cese de la ocupación militar que sufrió la Isla de 1898 a 1902 y se mantuvo vigente durante toda la etapa neocolonial, hasta el último día de 1958.
Las elecciones en Cuba, como las estadounidenses, estaban estructuradas de manera tal que favoreciera a aquellos candidatos que dispusieran de más recursos económicos para su campaña, lo que garantizaba que fueran sus compromisos con los sectores más acaudalados los que determinaran que se gobernara en beneficio de los ricos.
En períodos de normalidad, la ciudadanía disfrutaba cada cuatro años del derecho a escoger a la máxima autoridad de la nación entre candidatos propuestos por partidos políticos que eran controlados por sectores de la oligarquía doméstica estrechamente ligados a Estados Unidos, lo que aseguraba el ejercicio real del »
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