La Cuba de antes de 1959 duele

Esa Cuba humillada y triste que vio sus calles llenas de niños con caras sucias y vientres hinchados, no precisamente por la llenura de un banquete; esa que sufrió el llanto de muchos padres por no poder traer a casa un bocado de comida; esa que bajó la mirada ante la vergüenza del campesino ultrajado frente a su prole; esa que sonrojada compartió con sus mujeres la humillación de la inferioridad.