Nos pegábamos por horas a Radio Habana Cuba. Uno escuchaba unos inconfundibles acordes de Son Montuno seguido de una igualmente inconfundible voz: "Aquí pensaban seguir jugando a la democracia/ y que el pueblo en su desgracia/ se acabara de morir...". Y hasta había en la programación un espacio para aquella voz que no era la del Benny, ni la de Roberto Faz ni la de Barbarito Diez. Era la de Carlos Puebla con su grupo "Los Tradicionales". Con los meses fueron llegando de a poquito las canciones de Puebla. Luego vendría la combinación con los temas de Alí Primera, con la Nueva trova Cubana, con la Canta (como dice Lilia) Latinoamericana emergida desde el Sur y en fin, con aquellos temas militantes que todavía conservamos en aquellos álbumes de "El cielo por asalto" y otros mas. Las canciones de Carlos Puebla entraban para algunos en aquella odiosa definición de panfletarias, y Alí Primera puso las cosas en su sitio cuando cantó: "Será panfletaria / pero milito con ella". Y Puebla ahí: el mas viejo del grupo de los insurrectos cantores caribeños, con una historia que no comenzó en 1959 ni por asomo. Era el trovador que daba serenatas para distraer a la gente mientras los rebeldes sacaban armas de un sitio a otro en tiempos de Batista.
Así conocimos a Carlos Puebla, el hombre que falleció hoy hace 20 años, generando el empellón luctuoso de otra pérdida de la música popular latinoamericana.
Carlos Puebla
De las curiosidades asociadas a sus fechas tenemos que Carlos Manuel Puebla nació un 11 de septiembre (1917) el día del cumpleaños 5 de Ignacio Villa, Bola de Nieve. Sólo que el Bola nació en Guanabacoa (tierra embrujada en la que también nacieron Rita Montaner y Ernesto Lecuona entre otros) y Carlos Puebla nació en Manzanillo, la hermosa ciudad caribeña ubicada sobre el inmenso golfo de Guacanayabo.
Le tomó gusto a la guitarra de tanto ver a su hermano tratando de aprenderla en un central azucarero, y tenía una armónica que no dejaba de tocar por las calles de su pueblo. Su padre era un mecánico casi siempre desempleado y el jovencito tuvo que trabajar en varios oficios para aportar a la casa. La cosa es que cuando se abrió la primera radio en Manzanillo comenzando la década de los treinta, Carlos se fue para la radio a cantar... y no paró nunca mas. En Manzanillo conoció a Rosalba Juárez, quien era de Holguín y de ella se enamoró, siendo siempre el amor de su vida. Con ella se casaría en 1948, tendrían una hija y con el tiempo, los nietos.
Para 1952 Ya Carlos Puebla estaba en La Habana y conformado "Los Tradicionales" agrupación de pequeño formato integrada por Santiago Martínez, Pedro Sosa y Rafael Lorenzo. La cosa se puso fuerte en Cuba con el Asalto al Cuartel Moncada en julio de 1953, pero lejos intimidarlo el asalto se convirtió en un estímulo para Puebla y su grupo. Y es que efectivamente antes del triunfo de la revolución Cubana en 1959 ya Carlos Puebla hacía y cantaba letras incendiarias en tiempo de Son montuno con todas las de la ley.
Los Tradicionales se hicieron grupo de planta en "La Bodeguita del Medio" y allí vivió Puebla episodios importantes. Por ejemplo, había que saber quiénes estaban en el local a la hora de cantar temas políticos. Eran tiempos de Batista. Sin embargo una vez cantó delante de un esbirro "Los caminos de mi Cuba" en el que hacía un paralelo entre los caminos pobres y los de las propiedades de los presidentes. El esbirro sólo le dijo que le agregara un verso cuando él fuera presidente. "Este es mi pueblo", "Plan de machete" y "Ay, pobre de mi Cuba" eran temas políticos suyos antes del triunfo de los barbudos. Con relación a "Ay, pobre de mi Cuba" hay una anécdota reveladora. Mandaba Batista y Puebla fue invitado a la televisión debido a su fama. Le pidieron hacer tres temas. Los dos primeros fueron románticos, pero el tercero fue precisamente "Pobre de mi Cuba", una guajira con versos como éste: "Aquí falta, según veo, un nuevo gesto mambí/ la palabra de Martí o el machete de Maceo". Y cuentan que cuando terminó de cantar nadie quería salir del canal porque pensaban que afuera ya estaba la policía.
De la Bodeguita del Medio es también la historia de Puebla y Nicolás Guillén. Un día llegó Guillén y Puebla lo saludó: "¿Cómo está, poeta?". Y Guillén le dijo: "El poeta eres tú". En entrevista concedida en Cuba la viuda de Puebla, Rosalba Juárez señaló que entre los amigos del trovador estaban Guayasamín, quien incluso le hizo un retrato, Salvador Allende, Pablo Neruda, Agostinho Neto y Ernest Hemingway, quien escribió en Cuba "Por quién doblan las campanas" y "El viejo y el mar" y que recibió un Pulitzer en 1953 y el Nobel de Literatura en 1954, ambos festejados con Puebla en La Bodeguita. (El Nobel descansa a los pies de la Virgen de la Caridad del Cobre en Santiago de Cuba)
Carlos Puebla le dio la vuelta al mundo con sus sones militantes y su grupo Los Tradicionales. Le vimos una vez en Maracaibo en el teatro Baralt y hasta en Venezolana de Televisión. (¿Se conservará esa presentación?)
Falleció en La Habana el 12 de julio de 1989. Estuvimos en su sepelio en el cementerio habanero. Fue trasladado a Manzanillo en 1994. En su ciudad natal tiene una imponente estatua y una imagen en el Museo de Cera de Bayamo. La casa de la Trova de Manzanillo se llama "Carlos Puebla", el hombre que compuso Hasta siempre Comandante de un tirón cuando escuchó a Fidel leer la carta de despedida del Che, (3-10-1965) y que compuso "Que pare el Son" cuando se conoció de la muerte del Guerrillero Heroico, además de haber retratado musicalmente como nadie la cotidianidad de su pueblo en revolución.
Quién iba a decir que 4 días después de la muerte de Carlos Puebla se marcharía también el Poeta Nicolás Guillén...
Una vez dijo Puebla: "Yo no soy un cantante. Yo soy un cantor. Cantante es el que tiene con qué. Cantor es el que tiene por qué". Así sigue siendo.
Lil Rodríguez, Periodista
lilrodriguez@cantv.net