Somos cinco revolucionarios cubanos a los que no podrán doblegar jamás

Una vez más, la mascarilla judicial de la sociedad más hipócrita jamás erigida se deshace, dejando al descubierto el rostro verdadero del imperialismo norteamericano y abofeteando la conciencia del mundo con un cínico mensaje: No serán sus propias leyes las que les impidan garantizar la impunidad a sus terroristas.
Para nosotros cinco, sometidos a más de una década de ensañamiento ruin y cobarde, no es más que la reiteración de una familiar moraleja: No importa cuan bajo hayan podido caer nuestros captores, ellos siempre podrán demostrarnos, su infinita capacidad de rebajarse aun más.