La Habana, 13 oct (PL) El gobierno de Estados Unidos, al aplicar e intensificar su bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, busca lograr la paralización de la industria básica de la isla.
Las afectaciones provocadas por el asedio norteamericano durante el último año en ese sector se registran, fundamentalmente, en el níquel, petróleo, cemento, industria química e industria eléctrica.
A las prohibiciones de suministros destinados a las empresas cubanas por parte de fabricantes estadounidenses se agregan los esfuerzos por entorpecer cualquier operación comercial que incluya productos procedentes de la nación antillana.
Un informe presentado por La Habana ante la Organización de las Naciones Unidas sobre lo ocurrido en esa área en el espacio de tiempo señalado incluyó ejemplos trascendentes que muestran el accionar de Washington en ese sentido.
En el caso energético es internacionalmente conocida la estrategia cubana por promover el ahorro y la eficiencia en esa industria así como la diversificación de las fuentes de energía ante el incremento de los precios del petróleo.
Para encarecer cualquier acción en esa dirección, Estados Unidos llega a amenazar a empresarios de terceros países interesados en compartir riesgos implícitos en la búsqueda de nuevos yacimientos de petróleo.
Empresas estadounidenses han sido victimas de ese tipo de presiones por mostrar algún interés en tareas exploratorias o en buscar información sobre las posibilidades existentes en la Zona Económica Exclusiva de Cuba en el golfo de México.
En septiembre del 2007, la compañía norteamericana Weatherford ordenó a su subsidiaria canadiense Precisión Energy Services descontinuar sus servicios de control direccional de pozos en Cuba.
Para hacer más efectiva la orden le instruyeron sacar todas las herramientas de los pozos, enviar el personal de regreso a Canadá, no realizar ningún pago a empresas cubanas y transferir a Canadá los fondos depositados en bancos cubanos.
Para asediar con más eficiencia a la industria niquelífera de la isla antillana, Estados Unidos creó el denominado Grupo Interagencial del Níquel y afectó durante el último año en 67,5 millones de dólares las exportaciones de ese mineral más cobalto.
Cuba compró en Corea del Sur 544 grupos electrógenos para incremento y modernización de la generación, transmisión y distribución eléctrica, pero con costo adicional de 100 mil dólares en cada uno de 63 embarques para trasladarlos a su territorio.
Ello se debió a las restricciones establecidas por el bloqueo para el acceso a puertos norteamericanos por seis meses de cualquier buque, no importa su nacionalidad, que se atreva a tocar instalaciones portuarias cubanas.
Este tipo de medidas, con una evidente intención política, conforman, como acusan los cubanos, una evidente violación de leyes y convenios internacionales.