Con otra histórica victoria, esta vez sobre la potente representación de República Dominicana, el equipo cubano consiguió su paso al choque final del Clásico Mundial de béisbol, para así seguir rompiendo los pronósticos que le ubicaron como el elenco más débil de los que comenzaron el inédito torneo.
El dulce sabor de la venganza fue saboreado por el equipo cubano, que en buena lid se impuso a la representación de República Dominicana con pizarra de tres carreras por una, para tomar desquite de la derrota sufrida durante la segunda ronda frente a su rival y conseguir el boleto a la final del Clásico Mundial de béisbol.
En el estadio Petco Park se dio un excelente duelo de lanzadores desde el primer capítulo entre el estelar dominicano Bartolo Colón y el cubano Yadel Martí, quienes salieron del box sin que le marcaran carreras.
Los quisqueyanos rompieron el abrazo en el marcador durante la sexta entrada frente al relevista Pedro Luis Lazo y concretaron una anotación después de dos outs, cuando Yulieski Gourriel tiró mal a primera al capturar un inofensivo roletazo del peligroso Adrián Beltré.
Pero lejos de amilanarse, los actuales monarcas olímpicos y mundiales salieron una entrada más tarde a dar vuelta al marcador ante el sustituto Odalis Pérez -uno de los lanzadores que los dominó en el choque anterior- y marcó tres veces al aprovechar un costoso error de Beltré, con los indiscutibles del emergente Eriel Sánchez, Urrutia y un fly de sacrificio de Alexei Ramírez.
En lo adelante, el gigante Lazo se creció sobre el montículo para dominar a la temible ofensiva dominicana, sobre todo en el octavo episodio, cuando lograron conectar par de imparables.
En total, los cubanos pegaron la impresionante cifra de 12 imparables frente a un experimentado pitcheo, mientras que Yadel y Lazo lograban espaciar los ocho hit de sus rivales para confirmarse como la dupla más letal del cuerpo de lanzadores de la Mayor de las Antillas.
Ahora, los cubanos animarán la disputa por el título del Clásico Mundial de béisbol, pactada para el próximo lunes en la ciudad norteamericana de San Diego, frente al ganador de la semifinal asiática entre Japón y Corea del Sur, que comenzó a jugarse después del triunfo cubano.