LA HABANA, Oct 20 (AFP) - Cientos de miles de cubanos se apresuraron este jueves a ponerse a salvo en albergues y asegurar alimentos para una prolongada embestida del potente e impredecible huracán Wilma, que avanza peligrosamente hacia las costas de México.
Unas 300.000 personas fueron evacuadas, 120.000 de ellas en la occidental provincia de Pinar del Río, que según los pronósticos será la más golpeada por Wilma, ahora categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, pero que podría volver a la máxima de 5 en las próximas horas.
"Es un huracán muy peligroso. No sabemos que tiempo vamos a estar en esta situación, posiblemente muchos días, y no debemos correr ningún riesgo", dijo el segundo jefe del Estado Mayor de la Defensa Civil, Luis Angel Macareño, en la Mesa Redonda Informativa, programa en vivo de la radio y la televisión.
Centros de elaboración de alimentos y brigadas que limpian los drenajes aceleraron la marcha; mientras que los pobladores se apresuraban a buscar alimentos y agua en supermercados y mercados agrícolas para un fin de semana largo.
"Es un huracán no sólo peligroso, sino también difícil de predecir. Hay que prepararse porque esto puede ser una batalla larga que sólo vamos a ganar con paciencia e inteligencia. El enemigo está ahí, no hay que bajar la guardia", advirtió el jefe del Centro de Pronósticos del Intituto de Meteorología de Cuba (IMC), José Rubiera.
En La Habana, de 2,3 millones de habitantes, el tiempo empezó a deteriorarse y permanecía bajo una densa capa de nubes, por lo que los capitalinos aseguran puertas y ventanas de sus viviendas, muchas de ellas maltrechas por falta de mantenimiento durante años.
Otras 250.000 personas estaban siendo evacuadas de zonas de riesgo de la capital, donde las actividades docentes fueron suspendidas. En la costa sur de la provincia La Habana, las comunidades se preparaban para un aumento del nivel del mar.
En las áreas turísticas de riesgo, como Cayo Largo del Sur, María la Gorda y Cayo Levisa -centro y occidente-, los turistas fueron trasladados a instalaciones seguras de La Habana y ciudades del interior.
Fueron suspendidos los vuelos a la ciudad mexicana de Cancún y a dos regiones del interior de la isla, entre La Habana y Nueva Gerona (sur), cabecera del municipio especial Isla de la Juventud, y entre Baracoa y Maisí Oriente, dos pueblos del extremo este de la isla.
"Las medidas están extremadas en todos los aeropuertos del país", dijo el vicepresidente del Instituto de Aeronáutica Civil, Argemiro Ojeda.
Según el último reporte del CNH, Wilma podría acercarse a Cancún como un huracán catastrófico de fuerza 5, con vientos de más de 250 km h.
Rubiera explicó que las condiciones atmosféricas facilitarían que el huracán se estacionara frente a la península de Yucatán, sometiendo a la región occidental de Cuba a intensos y persistentes aguaceros que pueden provocar marejadas, inundaciones, deslizamientos de tierra y penetraciones del mar.
Según el especialista, "cuando Wilma empiece a moverse y recurve, que es uno de los momentos más difíciles de pronosticar, podrían ser horas o días, se aceleraría su movimiento hacia una zona cercana a nuestro país".
"Lo vamos a tener a 200 km de distancia de nosotros, por eso tenemos que vigilarlo muy bien. Cuando llegue a Yucatán, el viernes, tendremos más lluvias, muy fuertes en el occidente", alertó.
Las occidentales provincias de Pinar del Río, La Habana, Ciudad de La Habana, el municipio Isla de la Juventud, están en fase de alarma desde el miércoles, y Matanzas en alerta, según lo decretó la Defensa Civil.
La región de oriente, donde las lluvias provocaron graves daños en Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo, recuperaba progresivamente la normalidad.
El volumen de las precipitaciones comenzó a bajar, pero antes dejaron incomunicadas varias comunidades, provocaron inundaciones y deslizamientos de tierra, aunque hasta ahora no se reportaron víctimas.