La Policía Federal de Brasil detuvo a un senador aliado de Jair Bolsonaro, con cinco mil 300 dólares en su ropa interior. Chico Rodrigues, hombre fuerte del bolsonarismo en el Congreso de Brasil, fue destituido de su cargo. (Fuente: El País)
Guillermo Tell
El domicilio del legislador Chico Rodrigues fue allanado como parte de una investigación sobre desvío de recursos destinados al combate del Covid-19.
Como salido de la más burda picaresca, el hombre llevaba en sus calzoncillos una calderilla de la posible sobrefacturación de 3,5 millones de dólares en contratos realizados por la Secretaría del Estado de Roraima bajo investigación policial.
En foco mediático por estos días el presidente Bolsonaro se apresuró a desmarcarse de su cercano colega de décadas en el parlamento y conocidas prácticas nepotistas y lo ocurrido se presentó como pasajero episodio anecdótico.
Pero la supuesta integridad de bolsonarista quedó en crisis por estudios de la Organización no gubernamental Transparency en la que señala que desde el año pasado Brasil incumple los compromisos que asumió contra la corrupción, el crimen organizado y la financiación del terrorismo.
Por lo menos "unas mil investigaciones y procesos de blanqueo de dinero” quedaron suspendidas durante casi un semestre, destaca uno de los documentos de le ONG además de que el mandatario designó a un fiscal que proteja a su hijo Flavio por presuntos desvíos de dinero.
La única novedad debe ser que la corrupción ahora se guarda también en púdicos calzoncillos de multiusos.