El 51.1 % de los estudiantes de sexto grado de educación primaria de 16 países latinoamericanos aseguran haber sido víctimas de robos, insultos, amenazas o golpes de parte de sus compañeros de escuela, según un informe de la Unesco difundido el pasado miércoles. (Fuente: Noticias sin)
Guillermo Tell
Lo siento mucho por quienes andan por ahí rastreando nada más que las manchas en Cuba, aunque sea una imperceptible quinta pelusa. La culpa la tiene la UNESCO, que estudió la situación en casi tres mil escuelas, cerca de cuatro mil aulas y 91 mil estudiantes de Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Uruguay.
Y resulta que en el caso del robo, mientras en Colombia más de la mitad de los alumnos de 6º grado de primaria dicen haberlo sufrido en el último mes, en Cuba lo afirma 1 de cada 10, según precisa el estudio, el que por otra parte señala que en cinco de esos países se registraron alarmantes porcentajes de violencia física, superiores al 20 por ciento, contrastante con la cifra cubana de sólo un 4,4 por ciento, muy destacada por la propia fuente experta.
A la agencia especializada de la ONU le preocupa en extremo el lamentable panorama porque en las aulas con más casos de violencia física o verbal los educandos muestran peores desempeños que en aquellas con menores episodios de maltrato entre pares.
Falta al estudio, sin embargo, exponer las causas profundas de las diferencias, lo que proporcionaría una perspectiva completa. Pero ya es demasiado pedir de mi parte, debo reconocerlo.