
Artículos de Arleen Rodríguez Derivet
Periodista cubana y conductora del programa de la televisión cubana “Mesa Redonda”, que transmite una emisión especial para Telesur. Es coautora del libro “El Camaján”.
Opinión, Arleen Rodríguez Derivet »
Los periodistas cubanos ejercemos el oficio con dos posibles apellidos. Los que vamos con la Revolución somos oficialistas (castristas en Miami). Los que van contra ella, son “independientes”. Los términos resultan tan viejos y a la vez tan vivos, como la Guerra que una vez se llamó Fría y ahora se llama Mediática, pero es la misma desde los remotos tiempos de Winston Churchill y el minado ideológico de la Unión Soviética, hasta los más actuales de la maquillada Globalización y las manejables izquierdas conversas.
Opinión, Especiales, Arleen Rodríguez Derivet »
Opinión, Arleen Rodríguez Derivet »
Tengo mi 12 de septiembre. Y me avergüenza este oficio que otros usaron para alentar el odio contra cinco hombres de mi generación que se jugaron sus vidas y su libertad por cuidar las nuestras. Deben ser las mentiras por las que les juzgó y condenó dentro de una ciudad asediada por el rencor, los prejuicios y el miedo. Debe ser la hipocresía del gobierno norteamericano, que permite que se encierre a los héroes y bombardea a pueblos enteros, mientras ampara a los terroristas que le convienen.
Libros Libres, Arleen Rodríguez Derivet, Lázaro Barredo »
Esta es la historia de un hombre sin más historia que su absoluto desprecio por la inteligencia de los demás. Alguien que quiso engañar a todo el mundo todo el tiempo y acabó engañándose a sí mismo. Una mentira, a quien le hicieron creer que podía ser el número uno de la “disidencia” fabricada por el imperio como “alternativa flexible” a la intolerancia de la mafia de Miami y que se acomodó en la idea, en el más rancio estilo de los viejos camajanes de la política cubana antes de 1959. Elizardo Sánchez Santa Cruz-Pacheco, quien una vez fue el mimado de la SINA, de sus superiores en los gobiernos de Estados Unidos, España y otros estados europeos; lugar común de la prensa extranjera, quiso ser tantas cosas de una sola vez, que solo fue… DESCUBIERTO.
Opinión, Arleen Rodríguez Derivet »
A las ocho de la noche del día 13, la televisión trasmitía sus palabras a los graduados de Ciencias Médicas, desde un teatro de La Habana. El día 14, a las 5 y 30 de la madrugada, la radio anunciaba su presencia en el traspaso de poderes en Paraguay, desde Asunción. A pesar del largo viaje sin descanso, en ambos momentos se vio a un Fidel Castro vital y feliz.
Opinión, Arleen Rodríguez Derivet »
El 21 de noviembre del año 2000, cuando desde su celda en el piso 12 de el Centro Federal de Detenciones de Miami, René González comenzó a escribirle a su esposa Olga, “la carta más larga de su vida”, posiblemente no se imaginó que estaría haciéndolo tres años después. Pero ya se sabía víctima de uno de los procesos judiciales más bochornosos en la historia reciente de los Estados Unidos.





