Artículos archivados en 6 enero 2007
Opinión »
Por: Rosa Miriam Elizalde
Cuando reapareció ya era hombre muerto. Lo sacaron de un escondrijo bajo tierra y nos lo mostraron en su perfecta indignidad. Era la cara de un derrotado, desaliñado y sucio, que se multiplicó súbitamente en las primeras planas de todos los periódicos, tal y como el Ejército norteamericano quería que apareciera: únicamente aquella cabeza de pelos largos y flechudos, suspendida sobre las diagonales de una cinta métrica.